¿Cómo será la educación cuando acabe la pandemia?

Expertos en educación vaticinan que la formación online aumentará, especialmente en las universidades, y que las clases presenciales continuarán en las etapas inferiores, pero con más recursos digitales

El COVID-19 ha provocado una revolución en la educación que alterará para siempre el mundo educativo y universitario, aún después de que se supere la pandemia. Así lo vaticinan expertos que han analizado cómo será la educación tras la crisis del coronavirus y que aseguran que la enseñanza-aprendizaje no volverá a ser igual que antes de la pandemia y tenderá a ser online, especialmente entre el alumnado más mayor.

De momento, millones de estudiantes han vuelto a las escuelas en todo el mundo, ya sea en línea o presencial. En España y Dinamarca, por ejemplo, el alumnado ha regresado a las clases presenciales bajo estrictas medidas de seguridad y en «grupos burbuja», que según organismos como la OCDE ayudan a restringir la convivencia de un grupo con el resto de la escuela. Otros países han apostado por un regreso a clases híbrido que combina la educación presencial con la virtual, como en Estados Unidos, o bien una enseñanza-aprendizaje totalmente en remoto.

Pero, ¿qué pasará en el futuro cuando la pandemia acabe? ¿La educación volverá a ser como antes de que el coronavirus apareciera? Expertos de diferentes entidades internacionales, como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Foro Económico Mundial y la consultora McKinsey opinan a través de informes y artículos de opinión sobre los aspectos que cambiarán en el mundo educativo, universitario y de la formación cuando pase la crisis del COVID-19. Estos son algunos de los cambios que prevén…

Las enseñanza-aprendizaje en línea aumentará

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Los expertos vaticinan que la innovación en la educación aumentará, y que la enseñanza-aprendizaje se tornará más digital y a distancia a partir de la pandemia, lo que obligará a replantear las metodologías educativas a todos los niveles y a establecer políticas públicas y apoyo económico que faciliten a los grupos más vulnerables de estudiantes unirse a estas tendencias y no quedarse atrás.

«La educación ha cambiado dramáticamente con el aumento del e-learning, por lo que la enseñanza-aprendizaje se llevará a cabo a distancia y en plataformas digitales a partir de ahora. Las investigaciones sugieren que el aprendizaje en línea aumenta la retención de la información y lleva menos tiempo, lo que significa que los cambios que han causado los coronavirus podrían estar aquí para quedarse», opinan expertos del Foro Económico Mundial.

No obstante, hay quienes consideran que la educación a distancia nunca podrá competir con la presencial, especialmente en etapas educativas como Infantil y Primaria, donde pedagógicamente es necesaria la interacción y socialización. «La instrucción en línea puede crecer como un producto de nicho, pero, para la mayoría de los propósitos, el contacto humano es superior», opina por su parte Dick Startz, profesor de economía en la Universidad de California, en un artículo publicado por la revista estadounidense Foreign Policy.

«Si bien puede ser inevitable un mayor uso de la tecnología en la educación, la tecnología nunca reemplazará a un gran maestro. De hecho, un solo profesor puede cambiar la trayectoria de un alumno», señalan por otro lado expertos en educación de la consultora McKinsey en el artículo Reimagining a more equitable and resilient K–12 education system.

A nivel escolar las clases presenciales serán prioritarias, pero con más recursos digitales

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Relacionado con lo anterior, expertos del Foro Económico Mundial aseguran que la efectividad del aprendizaje en línea varía según la edad del alumnado, e insisten en que los alumnos y alumnas más pequeños requieren de clases presenciales por ser entornos más estructurados y porque los niños y las niñas suelen distraerse más en la enseñanza-aprendizaje en línea.

Por ejemplo, en un estudio realizado por Ludger Woessmann, profesor de Economía en la Universidad de Munich, en el que se analizó el tiempo de dedicación a trabajos escolares durante el confinamiento, los niños y niñas de Primaria analizados redujeron el tiempo dedicado a la escuela de 7,4 horas a 3,6 horas por día durante la educación en remoto. Por el contrario, el tiempo que pasaron viendo televisión o jugando videojuegos aumentó a 5,2 horas por día.

Así, los expertos vaticinan que las clases presenciales continuarán en el futuro, especialmente para el alumnado de Infantil y Primaria. Asimismo, consideran que, tras el COVID-19, las clases presenciales se verán más apoyadas por metodologías educativas que utilicen recursos digitales.

Las desigualdades educativas amplificadas por la pandemia tardarán en disminuir

La pandemia ha amplificado las desigualdades ya existentes de los sistemas educativos del mundo, como el acceso desigual a dispositivos electrónicos (ordenadores, tabletas o móviles) y a internet, así como la falta de apoyo de las familias para el aprendizaje en línea, afirma Andreas Schleicher, director de Education and Skills de la OCDE, en un artículo para la revista Foreign Policy en el que nueve expertos opinan sobre el futuro de la educación post-COVID19.

«El hecho de que los niños y las niñas de entornos privilegiados cuenten con el apoyo de sus familias para aprender o con clases extraescolares para apoyar su aprendizaje, abre aún más las brechas educativas». Estas no podrán reducirse tras la pandemia si los gobiernos y las comunidades no realizan un esfuerzo económico y educativo para ayudar a los más vulnerables a salir adelante.

«Hay que revertir la desigualdad generada durante los meses de cierre escolar con programas de refuerzo educativo, y orizando la atención a colectivos desfavorecidos y con necesidades educativas especiales«, consideran las entidades Asociación de Maestros  Rosa Sensat, el colectivo Tornem a les escoles, la Federación de Movimientos de Renovación Pedagógica y la Fundació Jaume Bofill, en un manifiesto conjunto difundido recientemente.

Crecerá la oferta de programas universitarios y de formación online

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Debido a la pandemia, los docentes universitarios se han visto obligados a adoptar tecnologías digitales para que el alumnado pudiera estudiar en cualquier momento y lugar. Esto continuará después de la crisis sanitaria y provocará que los centros universitarios se reinventen y ofrezcan más estudios universitarios en modalidad online, según Michael D. Smith, profesor de tecnología de la información y marketing en Carnegie Mellon University (Estados Unidos) en un artículo para la revista Foreign Policy.

«La universidad tal como la conocemos sobrevivirá, pero no con el poder que tenía antes del COVID-19«, explica el experto. «El profesorado debe aceptar estos cambios como una oportunidad para cumplir su misión principal: crear oportunidades para que tantos estudiantes como sea posible descubran y desarrollen sus dones y talentos únicos, y los utilicen para marcar la diferencia en el mundo».

Otros expertos consideran que la crisis sanitaria ha provocado que se reconsideren las bases de la educación universitaria. «Se están cuestionando los elevados precios, el difícil acceso a la universidad por parte de alumnos con escasos recursos y si realmente es necesario acudir al campus para clases menos prácticas que no requieren personalización ni interacción», apunta al respecto el informe La educación online en Estados Unidos ante la COVID-19, elaborado por la oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Miami.

Es por lo anterior que se plantea la educación online como «un sustitutivo real de la educación presencial, cobrando cada vez más importancia, o en su caso, como un producto complementario», añade el estudio.

Habrá una menor movilidad internacional entre el alumnado

La pandemia ha frenado abruptamente la movilidad estudiantil internacional en las universidades, lo que continuará en boga en el futuro y afectará los ingresos de estas entidades, especialmente las privadas, según el experto Salvatore Babones, investigador adjunto del Centro de Estudios Independientes y profesor asociado de la Universidad de Sydney, cuya reflexión aparece en un artículo de la revista Foreign Policy.

Al respecto, el informe Education at a Glance 2020 de la OCDE señala que las universidades de todo el mundo se han visto afectadas económicamente por la pandemia, ya que  la inscripción de estudiantes extranjeros a sus programas ha disminuido considerablemente, lo que constituye otro motivo por el que los centros universitarios se reinventarán y aumentarán su oferta académica online.

Las personas se decantarán más por estudios que garanticen un empleo

La pandemia obligará a las universidades, centros formativos y otras entidades educativas que ofrecen formación postobligatoria, a cambiar su oferta formativa para ofrecer una formación con garantías de empleo.

«La gente necesita trabajo ahora y no estará dispuesta a invertir en educación sin esa promesa. Exigirá programas con el propósito expreso de preparar a los egresados ??para optar a puestos de trabajo», indica Mona Mourshed, fundadora de la empresa Generation y jefa de responsabilidad social de la consultora McKinsey, a la revista Foreign Policy.

Por ello, vaticina que los centros rediseñarán sus programas formativos para responder realmente a las necesidades de la economía y las empresas como, por ejemplo, reducir el tiempo en el que un estudiante debe completarlo. «La necesidad inmediata de que millones de personas encuentren empleo y obtengan ingresos significa que la duración del programa tendrá que medirse en semanas en lugar de años. También significa que los programas deben ser responsables de generar resultados de empleo», añade la experta.

Fuente: https://www.educaweb.com/noticia/2020/09/15/como-sera-educacion-cuando-acabe-pandemia-19298/

Día Internacional de las Personas con Discapacidad

Día Internacional de las Personas con Discapacidad: aprendamos de los niños

El 3 de Diciembre se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, y como siempre indico a mis estudiantes al comentar El Cazo de Lorenzo, debemos recordar que todos tenemos un cazo, más o menos visible, más o menos grande, porque la diversidad es una norma, no es la excepción. Todos somos diferentes, todos tenemos nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles. Debemos ayudarnos unos a otros en lo que esté en nuestras manos.

Anteriormente, hemos tratado el tema de la discapacidad y de la diversidad funcional desde perspectivas muy diversas. En  esta ocasión, deseamos reflexionar, por medio de cinco vídeos cortos, sobre cómo, quizás, deberíamos aprender a mirar a los demás como lo hacen los más pequeños, siempre dándonos grandes lecciones de vida, de sinceridad, de inocencia y de transparencia.

Con los ojos de un niño

Antes de ver el primer vídeo, voy a proponerte un juego: únete a los participantes y haz lo mismo que ellos hacen (lo entenderás al verlo).

A raíz de este corto, me surgen muchas preguntas:

-Si has imitado a las personas del vídeo, ¿has hecho lo mismo con la última? Reflexiona sobre tu respuesta.

-¿Interpretan los niños las caras y las intenciones mejor que los adultos?

-¿Se comprende la diferencia en las reacciones?

-¿Se puede entender que cuando ya se sabe, o se cree saber, la causa de algo deja de ser un juego inocente y pasa a ser una burla cruel?

-¿Qué crees que estaba pasando al final?, ¿era un gesto buscado, como en el resto de los ejemplos?

-¿Era simplemente otra cara más a imitar?

-¿Si no la imitamos, la dejamos fuera del juego?

-Pero, ¿y si la imitamos y no era un juego?

Encuentra las diferencias

Este segundo vídeo ya lo he compartido en más ocasiones porque es de mis favoritos. Se les pregunta a los niños, en parejas, qué les diferencia. El vídeo cuenta con subtítulos en YouTube, en caso de ser necesario. También puedes hacer una prueba previa, puedes ver el vídeo sin sonido e intentar pensar qué diferencias ves entre los niños.

-¿Has sabido anotar muchas diferencias?, ¿coinciden con las que dicen los niños?

-¿Qué conclusiones sacaríais después de verlo?

-Para futuros maestros, ¿podemos explicar a veces temas a los niños que para ellos no son importantes?

-¿Podemos explicar temas en clase que aún no necesitan ser explicados porque ellos no los ven con los mismos ojos?

-¿Podemos despertar prejuicios sin darnos cuenta antes incluso de que existan?

La familia crece

En este tercer corto, se reflexiona acerca de lo que supone la maternidad cuando se va a tener un niño con capacidades diferentes:

-¿Es normal tener miedo, estar asustado o abrumado?

-¿Es un vídeo realista?

-¿Los vídeo que tratan estos temas a veces dulcifican o simplifican situaciones más complejas?

Hago estas preguntas porque han surgido comentarios al respecto cuando lo he compartido en mis clases, con futuros docentes.

Cuida tu lenguaje

En este cuarto vídeo, en clave de humor, nos cuentan, en primera persona, qué se siente cuando te llaman persona con “necesidades especiales”.

-¿Qué importancia tiene el lenguaje?

-¿Somos a veces demasiado cuidadosos en nuestro acercamiento y tratamiento de personas con diversidad funcional?

-¿Puede llegar a ser incómoda nuestra ayuda por sentirse tratados de un modo diferente al resto?

Siempre hay un pero

En este último video hablamos de una diversidad diferente, pero muy actual, sin duda. De nuevo, un vídeo que podemos ver con subtítulos en YouTube.

-¿Se heredan los prejuicios?

-¿Qué papel juega la escuela para poder modificar concepciones que el alumnado traiga de casa?

-¿Es lícita esa modificación de concepciones?

-¿Puede hacer un niño que un adulto sea consciente de sus errores o prejuicios?

Como se puede ver en este último vídeo, y en los anteriores, en muchas ocasiones son los niños los que dan una lección de vida a los mayores. Una lección de amistad, de saber estar y de saber fluir, sin pensar, solo estando ahí, estando juntos y haciendo sentir a los demás como parte de nuestras vidas, sin más.

fuente: https://www.unir.net

Actividades para mejorar la conducta en el aula

No siempre es fácil abordar los problemas de conducta en el aula. En UNIR te proponemos una serie de actividades para mejorar la conducta en el aula.

Saltarse las normas, interrumpir las explicaciones, las faltas de respeto o los conflictos entre los propios alumnos son problemas que están a la orden del día en cualquier aula. Para mejorar la conducta en el aula, la escuela se enfrenta a un nuevo reto: la educación de las emociones y las herramientas que la psicopedagogía le  proporciona.

Como en cualquier plan de intervención antes de poner en práctica pautas para abordar las conductas-problemas en el aula el profesor debe realizar dos trabajos previos. El primero: estudiar y delimitar cuáles son los comportamientos que quiere reeducar en sus alumnos; el segundo: hacer un ejercicio de autoevaluación. Un buen docente debe ser crítico consigo mismo y cuestionar sus propias estrategias psicopedagógicas.

Factores ligados a problemas de conducta del alumnado

Además de la historia personal de cada alumno, como los posibles problemas familiares, psicológicos o de aprendizaje, existen otras variables que influyen en el mal comportamiento en el aula. La falta de motivación y de rutinas en el estudio son dos de ellas. Sin duda, el uso de dispositivos móviles a edades tempranas tiene mucho que ver en esta desmotivación generalizada hacia la escuela.

Por otra parte, también es muy frecuente que estos alumnos no dispongan de normas y responsabilidades bien definidas en su ámbito familiar, lo que hace que se muestren intolerantes a la frustración y muy impulsivos. Como consecuencia, el profesor se encuentra con alumnos inmaduros emocionalmente y sin habilidades a la hora de gestionar sus conflictos y regular sus conductas.

Enseñar a gestionar las emociones

En 1990 Peter Salovey y John Mayer de la universidad norteamericana estudiaron la habilidad humana para controlar los sentimientos y emociones de uno mismo y de los otros y así poder guiar las acciones propias y de los otros. Las emociones quedan así estrechamente vinculadas a la regulación del comportamiento.

Para que el alumno sea capaz de modelar su comportamiento a las exigencias del aula (o de cualquier otro ambiente social), primero debe aprender a identificar sus propias emociones, a controlar sus impulsos y poder inhibir sus conductas disruptivas.

Las técnicas inspiradas en el mindfullness aplicadas en el aula ayudan a los niños a inhibir sus conductas impulsivas

Las técnicas inspiradas en el mindfullness aplicadas en el aula ayudan a los niños a inhibir sus conductas impulsivas, a tomar conciencia de las emociones y empatizar con su entorno social. El profesor puede implantar un espacio de relajación y reflexión en un rincón de la clase y crear materiales vinculados a la identificación de emociones: pelotas antiestrés, un dado de las emociones, marionetas de dedos con emojis… En ese espacio el maestro y los alumnos pueden contar cuentos sobre cómo resolver los conflictos cotidianos y trabajar con murales que representen las conductas inadecuadas en clase y cómo se deberían comportar.

Aprender a dialogar a través de pautas

No resulta fácil para el niño, ni siquiera para el adolescente, verbalizar sus emociones o explicar las causas que le llevaron a interrumpir durante las explicaciones, a faltar el respeto al profesor o pelearse con un compañero. En este tipo de casos el maestro puede adoptar un papel de guía y aprovechar el conflicto para reunirse a solas con el alumno para enseñarle, de manera pautada, a tomar conciencia de su comportamiento y mostrarle estrategias para dialogar antes de actuar. 

Cuando el mal comportamiento en el aula es generalizado y los conflictos implican a un amplio número de alumnos, la educación en el diálogo debe aplicarse a toda la clase. Trabajos en grupos sobre la convivencia en el centro, fomentar los debates abiertos o los juegos de roles les ayudarán a identificar sus conflictos y resolverlos por sí mismos. ¿Qué pautas debe marcar el profesor en estas actividades?

–Que los alumnos definan de la manera más objetiva posible en qué radica el problema o conflicto: cuál es el problema, qué conductas envuelven a ese conflicto, los antecedentes y consecuentes.

–Se les pide a los implicados o a los observadores que representen, a modo de teatro, cómo sucedieron los hechos durante el conflicto.

Combinar las técnicas y recursos psicopedagógicos para la resolución de conflictos brindará al profesor herramientas muy válidas.

–Por último, el profesor puede pedir al resto de los alumnos (al público) que ofrezca su visión del conflicto y las posibles soluciones adecuadas para que este tipo de problemas no vuelva a suceder en el aula y, si se repitiese, cómo podrían colaborar entre todos para solucionarlo.

En definitiva, combinar las técnicas y recursos psicopedagógicos para la resolución de conflictos y actividades para educar las emociones, brindará al profesor las herramientas para mejorar la conducta en el aula. 

fuente: https://www.unir.net

¿Por qué es tan importante saber gestionar la convivencia en el aula?

¿Por qué es tan importante saber gestionar la convivencia en el aula?

Desde que nacemos estamos predestinados a vivir en sociedad: tolerar, respetar, colaborar, seguir normas… La escuela, junto con la familia, se convierte así en la primera institución donde tenemos que desarrollar y aprender habilidades sociales y psicológicas para una convivencia armoniosa en grupo.

La escuela y la familia son la primera institución donde tenemos que desarrollar y aprender habilidades sociales y psicológicas para una convivencia armoniosa en grupo.

Este es uno de los principales motivos por el que un educador debe enseñar a sus alumnos las competencias sociales que le van a ayudar a adaptarse a la escuela y posteriormente en otros contextos de la vida (trabajo, universidad…). Además, numerosos estudios han demostrado que el buen clima en el aula y en el centro educativo mejora su rendimiento, facilita el aprendizaje y ayuda al desarrollo integral del niño. Esto justifica, sin lugar a dudas, que en los centros escolares y, concretamente en las aulas, se incluyan actividades y programas con el fin de promover la mejora de la convivencia entre los alumnos, profesores y familias, para así reducir el acoso.

Enseñar a convivir como medida preventiva al acoso

Según el informe del Ministerio de Educación (2019) sobre los datos recabados a través del Teléfono contra el Acoso Escolar (900 018 018), más de 5.000 posibles víctimas denunciaron sentirse agredidas psicológica o físicamente en la escuela. Un número que se ha reducido casi a la mitad respecto al año anterior, pero que pone de relieve esa necesidad de seguir trabajando en las escuelas competencias y valores sociales para reducir la violencia y ofrecer un entorno seguro a aquellos niños y adolescentes más vulnerables al acoso.

El programa finlandés KiVa contra el acoso, que se ha ido implantando durante los últimos años en el resto de países europeos dado su notable éxito, ha demostrado que enseñar competencias prosociales y trabajar la inteligencia emocional con los alumnos mejora el clima en el aula y reduce la violencia y el bullying. La propuesta consiste en actividades dinámicas donde el profesor instruye a los niños desde la identificación de emociones, las propias y las de la víctima, hasta detectar aquellos comportamientos que pueden derivar en acoso y que puedan ofrecer ayuda y/o denunciarlo.

Actividades y técnicas para una buena convivencia en el aula

Normalmente son las sesiones de tutoría las elegidas por los profesores para trabajar las competencias sociales y valores para la buena convivencia en el aula y en el centro. No obstante, es aconsejable crear nuevas dinámicas de trabajo en el resto de las clases (o materias) para gestionar las buenas relaciones interpersonales entre los alumnos. Por ejemplo, los trabajos en equipo promueven la cohesión de grupo, el diálogo y, en definitiva, los niños aprenden a colaborar, ayudar y transigir.

El educador, por su parte, también debe mostrarse accesible y abierto a la comunicación con sus alumnos. Si el grupo de clase se muestra demasiado hermético o conflictivo, será necesario abrir canales que faciliten las relaciones interpersonales entre ellos y con el resto de profesores y que ayuden a los alumnos a expresar sus preocupaciones. ¿Posibilidades? Desde organizar pequeñas asambleas o un rincón de paz en el aula para resolver los conflictos dialogando, hasta instalar un buzón para que cuenten de manera anónima (si así lo desean) sus problemas de adaptación en el centro educativo o fuera de él.

Es aconsejable crear nuevas dinámicas de trabajo en el resto de las clases para gestionar las buenas relaciones interpersonales entre los alumnos.

Con los niños con necesidades especiales, los recién llegados al centro o aquellos alumnos que no dominan el idioma, funcionan muy bien la creación de círculos de amigos: compañeros -voluntarios o asignados por el profesor- que ayudarán a estos alumnos más vulnerables al acoso a su buena inclusión en la escuela. Muchas escuelas están creando comités de convivencia, compuestos por alumnos de diferentes cursos, que velan por el bienestar y la paz dentro del centro. Estos comités se convierten en un referente para el resto del alumnado en caso de que necesiten apoyo para resolver algún conflicto con otro compañero o profesor.

Otro pilar fundamental para lograr un buen clima en clase son la existencia de normas. Normas bien explícitas y sencillas. En lugar de ser el profesor quien dictamine el reglamento del aula, se puede proponer a los alumnos que todos contribuyan a elaborarlo. Esta es una buena técnica para fomentar la responsabilidad grupal en los niños.

Por último, no podemos olvidar enseñar a los alumnos, especialmente desde Primaria, a tomar conciencia de la realidad que les rodea y empezar a construir valores éticos. A través de actividades lúdicas, representaciones teatrales, o mediante apoyos visuales o charlas informativas sobre problemas sociales actuales (racismo, la pobreza o el acoso) aprenderán a empatizar, a ponerse en lugar de los demás, a ser tolerantes: actitudes que ayudan a gestionar la buena convivencia con el resto de sus compañeros.

Competencias para una buena convivencia

  • Empatía.
  • Escucha activa.
  • Diálogo asertivo.
  • Resolución de conflictos.
  • Valores y conciencia social.
  • Conductas prosociales (altruismo).
  • Identificación y gestión de emociones.
  • Autoestima y autoconocimiento.
fuente: https://www.unir.net

¿Qué es la Psicopedagogía?

Los másteres en Psicopedagogía son uno de los postgrados más demandados por los profesionales de la educación. Pero ¿por qué esta reciente demanda? ¿Sabes qué es la Psicopedagogía y cuáles son sus aportaciones? En UNIR abordamos esta disciplina, sus funciones y aplicaciones fundamentales.

Definición de Psicopedagogía

La Psicopedagogía es la ciencia social que se encarga del estudio de los procesos de aprendizaje y la enseñanza. Es una disciplina bastante reciente. Su práctica comenzó en Estados Unidos hacia finales del siglo XIX; aunque el término no fue acuñado hasta 1908, en Francia, de la mano de G. Persigout, quien la definió como “paidotecnia experimental” en su libro de ensayos sobre Pedagogía.

Como el propio término indica, esta disciplina es el punto donde convergen otras dos ciencias: la Psicología y la Pedagogía. Por lo tanto, sus principios se fundamentan en las investigaciones psicológicas envueltas por los procesos cognitivos, afectivos o los factores sociales y del entorno del individuo, cuyo estudio en términos de conducta son aplicados a la metodología didáctica, del estudio de las emociones y la conducta, para, posteriormente, aplicarlos en la metodología didáctica.

Objetivos de la Psicopedagogía

Además del estudio de los procesos de desarrollo cognitivo (durante todas las etapas de la vida del individuo), la Psicopedagogía tiene tres objetivos prioritarios dentro de la práctica educativa: la prevención, la detección y la intervención en los problemas de aprendizaje del individuo. Y no solo está enfocada en atender a los alumnos con necesidades especiales; también a aquellos estudiantes que muestran un bajo rendimiento escolar, tienen dificultades puntuales en determinadas áreas académicas, manifiestan conductas inadecuadas dentro del aula o problemas de integración.

Para saber abordar los problemas de aprendizaje concretos del alumnado, la Psicopedagogía, además, ofrece a sus profesionales un amplio abanico de técnicas de evaluación: desde las bases para observación empírica y formularios y entrevistas, hasta la aplicación de pruebas psicométricas y cuestionarios con el fin de detectar posibles dificultades o trastornos del aprendizaje y del desarrollo.

Funciones de la Psicopedagogía aplicada al ámbito escolar

Dentro del marco educativo la figura del psicopedagogo ha cobrado vital importancia debido al modelo inclusivo imperante de los alumnos con necesidades especiales. También, por otro motivo: es el profesional especializado en los nuevos recursos didácticos y pedagógicos que favorecen el rendimiento académico y el bienestar del alumnado en el centro. De ahí que la aplicación de la Psicopedagogía y la actuación del orientador abarquen una amplia gama de funciones:

  • – Atención a la diversidad

La Psicopedagogía ofrece los recursos necesarios para la intervención y el desarrollo de programas que atiendan las dificultades de aprendizaje y desarrollo de los alumnos: desde llevar a cabo evaluaciones psicológicas y adaptar currículos, hasta ofrecer al docente actividades y contenidos idóneos para cada caso personalizado.

  • – Asesoramiento a la familia

Asesorar a la familia del alumno en las dificultades de aprendizaje de su hijo y al equipo de profesionales (dentro y fuera de la escuela) que trabajan con el alumno.

  • – Definición de proyectos educativos

Creación de los proyectos educativos de centro con el objetivo de mejorar la convivencia y el ambiente dentro de la comunidad, favorecer la inclusión de los alumnos y la prevención de conductas violentas, acoso, adicciones…

  • – Recursos didácticos

Ofrecer recursos y materiales didácticos al profesorado para ejercer su labor docente. Muchos de estas herramientas están enfocadas también a la mejora del clima del aula, motivar a los alumnos y disminuir el riesgo de conductas disruptivas o abandono escolar.

  • – Seguimiento del alumno

Realizar un seguimiento del alumno para evaluar si el programa de intervención está ofreciendo los resultados esperados.

  • – Orientación del alumnado

Llevar a cabo la orientación vocacional de los alumnos, es decir: guiarlos en los itinerarios dentro de la ESO, Bachillerato, FP; o en su inserción dentro del mundo laboral.

A pesar de su juventud, a día de hoy, podemos asegurar que la Psicopedagogía ocupa un lugar de relevancia en el marco de la enseñanza. Su rápida evolución y las numerosas investigaciones en los procesos de aprendizaje y metodologías exigen a los profesionales de la educación la formación continuada.

 

Fuente:https://www.unir.net